enero 3, 2011 at 8:34 pm Deja un comentario

La llave que tengo en mi mano, esa que abriera grandes y pesadas puertas, es ahora completamente inútil. Si antes abrió castillos y cerró posadas, hoy no sirve ni para un baño público.

No todo lo que envejece se vuelve inservible, pero algunas cosas sí… ¡Pobre llavecita! ¡Tan linda, y tan caduca!

Las otras la veneran por sabia, tranquilas e hipócritas: ella no puede trabajar más.

Desde su rincón, se ríe pensando: ¡pichoncitas!, no imaginan todo lo que yo abrí

 

L. R.

Advertisement

Entrada archivada en:Minis. Etiquetas:.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Trackback este articulo  |  Suscríbete a los comentarios vía RSS Feed


Comentarios recientes

Clicks

  • Ninguna

Estadísticas del blog

  • 997 hits

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.